lunes, 22 de septiembre de 2008

TE ESTÁS VOLVIENDO VIEJO. CRÓNICA DE OTRO VIAJE A LA TIERRA NO PROMETIDA.


San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. 20-21 Septiembre 2008


1ra. Parte de no se cuántas.

Llega una etapa de la existencia en que cada persona va llenándose de anécdotas, inolvidables algunas y traumáticas las que permanecen como una cicatriz asequible. Estos hechos van formando un entramado de historias que vamos contando cuando se tiene oportunidad de hacerlo, por ejemplo en este instante.
La que estoy a punto de relatar podría dividirse en etapas o momentos clímax, ya que hubo varios y por obviedad no pude dejar de escribirlos. Parezco un anciano a punto de narrar sus andanzas juveniles en una ciudad que antes era pueblo y que el transporte eran carretas jaladas por burros o que la única diversión era hacer algodón de azúcar. Ya saben eso del verbo mortal y triste que se llama nostalgia; sin tanta verborrea daré comienzo a esto.
En el transcurrir de una cruda que parecía iba a hacerme colapsar llegué a ese lugar semejante a una Babel turística, como es sabido lleno de un pasado cultural fascinante y un presente monopolizado, sin embargo esta crónica no se trata de política o marrullerías sin importancia. He de hacer notar que fue una recomendación el escribir esto (gracias Faby), una grata experiencia podría dejarme, ya que siempre el Pasado en el Presente es síndrome de carcajadas y burla o alguno que otro llanto programado.

Ya de noche, de reven, ya tiempo de amigos, ya. ¡Ah, Sancris, como deseo tus ruinas hechas bebedero de desesperados ebrios! Clima perfecto, compañía disfrutable, una nave marciana nos llevó de aquí pa’ allá; llegamos a ese lugar RETROspectivo… con ganas de oír en vivo lo que ahí pudiesen ofrecer como ambientación para una mente rockera; decepción y momentos grises empañaron la noche que se dibujaba idónea. Incomodidad noté en ese sector a mi derecha de la mesa (quizás mala recepción), por el otro aburrimiento con una mezcla de resignación y yo, sí, narro en primera persona, que nunca me aburro (me apendejo, eso sí) disfruté a pesar de esto que sucedía. No importaba, estaba ahí y uno no puede crear los momentos perfectos porque no somos dioses, somos en cambio “esclavos de la circunstancia”; piensan que esto fue lo inolvidable, no, esto fue el preámbulo para lo que se avecinaba.
Track list: Intento de los Iron y los acabados Metallica (sufrible); los tacuvos, panza (panda le dicen “sus fan”); héroes (mmm bien); Zoé y Los Gusanos (pa’ enamorados decía su vocalista, acá el Showman de la noche; léase mezcla de payaso y Juanga); algunas más que no recuerdo por salud emocional y mental. Salí de la duda, a escuchar música en vivo ahí lo pensaré dos veces.
Lo que platicamos en la mesa fue variado, ambiguo siempre; bebimos poco, muy poco (recuerde esta frase), mal que bien la noche fue tranquila, agradable en contados momentos, pero sé que los actantes me darán la razón.
“La cuenta por favor”, dice alguno de nosotros.
“Enseguida”, dice el mesero, o los meseros que cabrían dentro de él.
Se tardaron un buen rato. Silencio. Besos por aquí, miradas por allá. Vámonos ya. Eso pasaba. Llegó la cuenta. $243.00, nunca cinco cervezas (medias) habían sido tan caras, a punto de pagar me dije: Mi mismo, ¿por qué no checas la cuenta? Sí, tienes razón mi mismo. Y lo hice. ¡Ah! Que que que que… ¡ojetes de mierda! Nos estaban cobrando de más. Qué hicimos mi compañero Crust y yo en ese momento, lo que todo hombre rudo debería hacer “Levántate y anda” como dijo Jesús creo. Amigo nosotros no consumimos esto, chécalo porque no vamos a pagarlo (con su debida cara de enojo-malote-no me cobres tanto o te muerdo). Fue una sorda reyerta, ambos teníamos razón, ese era el argumento base. Si hubiese consumido esa cantidad de dinero estaría ebrio y no reclamando por algo que me estaba embruteciendo; sin embargo ahora yo tenía la razón. El Gordo que no atendió quiso vernos la cara, una cosa es tener fachota de ropero de marrano y otra muy diferente querer ser más listo que nosotros. Seguimos hablando con el gerente del lugar, muy amable por cierto, no como el oso yogui en plena temporada de cosecha, y al final nos dio la razón y cobró lo que verdaderamente habíamos consumido. Entre tanto que reclamábamos el Gordo miraba para devorarnos enteramente a mi amigo Crust y un servidor; las musas aparecieron en escena para el apoyo moral y/o para hacer bulto, depende cómo se vea.
Entre tanto caos uno pierde a veces el hilo de lo que sucede, y eso se vio más patente al notar que mi nuevo enemigo el Gordo me miraba tras esos cachetes de elefante mal pagado y con voz apenas perceptible me dijo amorosamente: Voy a partirte tu madre. Se han bañado en diciembre por la noche con agua helada y viviendo con tu suegra, imaginen lo que sentí. 200 kilos de odio sobre mí; terrible sensación de asombro y no puedo negarlo, temor por mi integridad física. Nuestro amigo podría sodomizarme con una sola mano y con la otra comerse un pavo navideño. En fin, no huí despavorido porque tampoco se trata de dejar lo poco de dignidad que me queda frente a todos, menos cuando hasta ese momento has reflejando buenas actitudes y aptitudes. Al fin salimos, nos escurrimos todos hasta legar a nuestra nave.
No sé si algún día volveré a pasar por esas puertas, sé que lo haré, soy muy necio y es de los pocos lugares de Sancris que me agradan por más de cuatro horas; obviamente no llegaré como el llanero solitario a retarlo a un duelo a muerte, quizás hasta le invite sus chelas al Gordis, ja, ahora hasta con cariño me dirijo a él. Posiblemente se olvide del incidente y lo que le descontaron lo recuerde como yo, como una anécdota digna de recordar y reír, o como un ejemplo de que hay sucesos que no se te olvidan y que puedes traerlas a cuenta con unas buenas chelas acompañado de tu nalguita favorita. Claro, omitiendo los detalles de tu cobardía.
fin de la 1ra parte.
NO TE PIERDAS EL PROXIMO EPISODIO, AHORA DEL DIA 21.
TEMAS A DESTACAR: MALAS VIBRAS, REVIENTA LLANTAS CHUMAGER, ESTADIO LLENO (PERO DE BORRACHO) Y MAS

3 comentarios:

Fabián Rivera dijo...

Ta chida Leyvi. Las descripciones del marrano ese que te cobraba. Bueno, a mí me pasó algo similar, que te contaré después

Besos jaja

Fabián Rivera dijo...

ah y ponme en tus links, pinche puto

http://estudiovespertino.blogspot.com

saludos

Fabián Rivera dijo...

Mentiste, cerdo judío!

Jajaja.

Besos.

Tu padre.