domingo, 11 de abril de 2010

un poema de Abd Al-Aziz Ben Al-Qabturnuh


Petición de un halcón



¡Oh rey, cuyos padres fueron altaneros y del más egregio rango!


Tú, que adornaste mi cuello con el collar de tus favores,

grandes como perlas y engarzados como las perlas en el hilo,

adorna ahora mi mano con un halcón.


Hónrame con uno de límpidas alas, cuyo plumaje

se haya combado por el viento del Norte.


¡Con qué orgullo saldré con él al alba,

jugando mi mano con el viento,

para apresar lo libre con lo encadenado!

No hay comentarios: