jueves, 27 de mayo de 2010

Limítrofe ficticio: paranoias de un escritor abemolado


(…) respondió tu carne al estímulo de una estatua desnuda,
pero no fue más que por una simple acción refleja de los nervios.

Stephen Dedalus



La mansa tempestad arrulla el
remolino de mis párpados


la hermandad exiliada intenta
juntar sus ritos en el espacio
(y vórtice) del suelo


esta quimera humana que surge
de los libros se torna
espejo



Escribo y borro.

Las páginas huyen para ir

…al final de la trama




por E.B.

domingo, 23 de mayo de 2010

Recorridos imposibles


Para N.


Siempre en el recuerdo me viene tu silueta
dispuesta a la jactancia de un momento pasajero

En un camino transitado por fantasmas
urge salir de la rutina en pos de ti

Y no es que de placer se trate en la atadura
es más el recurso de entregarme de hoy en adelante


Me basta la calamidad que me concedes…
El silencio categórico…
La hermandad adormecida…
Esta distancia en que me encuentro…


Lejos
Muy lejos

Retrato de mi propia decadencia


1ra entrega


Fines de semana consecutivos, como si fuera una tarea, casi una responsabilidad. Espero con ansias que llegue. Esos desvaríos y andanzas se están convirtiendo ahora en un castigo. La carga de la culpa. Necesito ver del otro lado del espejo, dejar de sentirme autosuficiente y un invencible, a veces veo el fondo del abismo tan cerca que creo que ya pertenezco ahí. Es extraño saberse de un lugar que genera miedo y resignación. Ya no veo salida posible más que valerme por mí mismo, estoy solo en esta batalla, que ahora se volverá constante. Necesito que la valentía no me abandone a mi suerte, porque en mi caso la suerte está echada, aunque suene algo trillado.
Mis bolsillos vacíos en la semana me abofetean con altanería, camino por la calle viéndome irreprensible, pero por dentro no soy más que un transeúnte inmolado por mi propia necedad y torpeza. Mis impulsos me traicionan y siempre termino pagando las consecuencias, es decir, y soy recurrente, yo mismo soy una consecuencia.
J.

lunes, 17 de mayo de 2010

MUERE RONNIE JAMES DIO. UNA LEYENDA DEL METAL. (R.I.P.)



Una gran pérdida ha sufrido el mundo de la música, en especial el Metal en general. Uno de los más grandes íconos de la historia metalera y rockera ha dejado esta tierra y ahora descansará con los demonios eternos y amos de la oscuridad. Creo que el quería eso, pues en el cielo se aburriría, no hay heavy metal allá.
A continuación transcribo la noticia de la página: http://www.elmundo.es/elmundo/2010/05/17/cultura/1274086503.html

***
Ronnie James Dio, el cantante que reemplazó a Ozzy Osbourne en la banda de rock Black Sabbath, falleció el domingo 16; tenía 67 años de edad, cinco meses después de que se le diagnosticó un cáncer de estómago, dijo su esposa.

El roquero, que nació en una familia italo-estadounidense en New Hampshire con el nombre de Ronald James Padavona, también lideró su propia banda, Dio, cuya canción de 1983 'Holy Diver' es un tema de alta rotación en las radios de rock clásico.

El cantante también ayudó a popularizar la señal de "los cuernos del diablo", un signo de identificación del heavy metal en el que se extienden los dedos índice y meñique, mientras que los otros dedos se cierran junto al pulgar. "Muchos, muchos amigos y familiares pudieron despedirse de él de manera privada ante de que falleciera pacíficamente", informó en un comunicado Wendy Dio, quién también representaba a su esposo.

"Ronnie sabía cuanto lo amaban todos. Nosotros por lo tanto apreciamos el amor y el apoyo que todos ustedes nos han dado. Por favor concédannos unos cuantos días de privacidad para manejar esta pérdida terrible. Por favor sepan que él los amaba a todos y que su música vivirá por siempre", agregó.

La viuda no dijo donde murió el artista, pero en comunicados anteriores se había indicado que el cantante estaba buscando tratamiento médico en Houston. Dio alcanzó la fama en 1975 cuando se unió a Rainbow, un grupo liderado por el ex guitarrista de Deep Purple, Ritchie Blackmore.
"Ronnie tenía una voz única y maravillosa. Será muy extrañado en el mundo del rock and roll", expresó Blackmore en un comunicado. Posteriormente Dio pasó a Black Sabbath, los máximos exponentes del heavy metal, después de que Osbourne fuera despedido en 1979 por sus problemas con las drogas.

Grabó tres álbumes con la banda antes de renunciar. Según los informes, Dio se quejó de que no figuraban suficientes fotos suyas en el arte del disco en vivo "Live Evil" (1982), y el guitarrista Tony Iommi se refirió a él como "pequeño Hitler."

Que las flamas del Infierno lo abracen... \m/...\m/

domingo, 16 de mayo de 2010

Unas rusas...(sic)


Zerkala: Espejos
Vedma: Bruja
Posledniy Prizrak: El último fantasma
Spyasshaya Skorb: Pena durmiente
Zabud Mena: Perdóname
Tvoy Ray I Tvoy Ad: Tu cielo y tu infierno
Vechnost: Eternidad
Ty Nichego Ne Ponimaeja: No entiendes nada

***

*De pilón un nombre ucraniano (si alguien sabe cómo se lee, agradecido estaré...):

Cwietuszczaja Knjazna


La malicia del inframundo, el entono de los caídos; sufragio medular de las almas retraídas del hastío: La Belleza pétrea del Gehena


si de callar las angustias se trata, prefiero no hacer mayor esfuerzo que el dejarme poseer por tales...


miércoles, 12 de mayo de 2010

HAIKU



Bashō, considerado por muchos el más grande poeta de Japón, fue quizás quien mejor lo definió:

"Jaiku es simplemente lo que está sucediendo en este lugar, en este momento..."


***


A la interperie,

se va infiltrando el viento

hasta mi alma


Bashō

...


¡Ah, qué caliente

la piel de una mujer,

la piel que se esconde!


Sute

...


Los días lentos

se apilan, evocando,

un viejo antaño.


Buson

...


La diminuta

yerba también se seca

entre las piedras.


Shōja

...


De no estar tú,

demasiado enorme

sería el bosque.


Issa


HAIKU


El Haiku (jaiku), composición breve japonesa, capta el instante, es el reflejo de la emoción que invade al poeta en ese momento, normalmente provocada por su percepción de la naturaleza, el sentimiento que su belleza inigualable le inspira, dependiendo también de la estación en que es contemplada, o imaginada; en él cada palabra está plena de significación.







Un viejo estanque.
Se zambulle una rana:
ruido del agua.
Bashō

***

Lirios, pensad
que se halla de viaje
el que os mira.
Sōgui

***
No tiene nada
mi choza en primeavera.
Lo tiene todo.
Sodō


jueves, 6 de mayo de 2010

Ez as én hazám: SATÁN



1er. Tratado


No perdiste tu fundamental idea
Ni entre falsos paraísos te erigiste
Abandonado y pisoteado por hipócritas
Que entre incienso te aborrecen

Tus nombres no escondiste
Pero tu rostro es de todos conocido
Ríes en cada esquina y en la minuta
del mendigo sientes hermosura

Sin cruces ni prefijos
no hay estelas que te cieguen
las estirpes son tu miedo
pero de ellas descendiste

Mira al sanador de las parroquias
cómo espanta quinceañeras
y bajo el manto de pureza
sólo esconde felonías

Tu ley es la que inventamos
y es que sin mandato menguas
al pobre siervo maltratado
por el amo de los cielos

El decálogo en tu piel
te llaga los deseos
¡ay, inmisericorde ángel! que
besas la mitra de los Papas

A nadie has perseguido
y fugitivo entre las ratas
resguardas como el sueño
a quien piadoso implora

(…)


por Elysian Blaze

miércoles, 5 de mayo de 2010

MISOGINIA PRAGMÁTICA Vol. 1

Déjame en paz, ya no soporto estar así, eres lo peor que me ha pasado en la vida, casi te detesto.
(Silencio abrumador).
Di algo, no, mejor no, trágate tus porquerías, nunca dices nada. A veces quieres aparentar que no sucede nada pero sabes muy bien que no es así.
(Intentando mirar el horizonte que es bloqueado por unas palmeras en el camellón).
Me voy, ya no perderé mi tiempo contigo, es absurdo pelear contigo, no tienes cómo defenderte, como siempre tengo razón. Mírame. No te rías.
(Una carcajada tácita se dibuja).
Tengo sed, quédate aquí, voy por agua. Piensa en lo que te estoy diciendo.
(El diálogo es indescifrable, no hay preguntas que responder. En un pequeño círculo los pasos ayudan a que los minutos transcurran).
Qué. Ya lo pensaste, decídete, no es tan difícil. Ayer vino Mayela a verme, tuvo un problema con su esposo; ya ves, te lo digo, todos son iguales. Buenos para hacer estupideces, pero a la hora de la hora se vuelven unos niños que lloran por sus mamis.
(El bochorno del medio día apareció gradualmente y, aparte del hambre, oírla se hizo insoportable).
Maldito calor, porqué precisamente en este día tenía que bajarme y ahora el calor. Y tú, mirándome como estatua sin decirme nada, habla. ¡Pinche día!.
(El sillón no es muy confortante cuando es de piel, quema y es otro punto en contra en la conversación).
Porqué no decides alguna solución, anda, seguimos juntos o no, quiero saber qué piensas de todo esto, si acaso puedes encontrar una solución que resulte.
(Un suspiro, o más bien un respiro, apaga el cigarro, mira su alrededor, sonríe al ver el promisorio y atrayente escote de Ibeth, y al fin, después de tanto monólogo por parte de ella, Tristán habla…)
Lo que tú digas, mi vida. Lo que decidas estará bien, yo quiero estar contigo y lo sabes. Vamos te invito a comer. Para qué te enojas si al final estaremos bien. Debes actuar menos visceral, intenta pensar tranquilamente y razonar más allá de tus impulsos, no exaltarte porque así no llegarás a solucionar nada. Mi cielo, no te enojes conmigo, aquella mujer es mi paciente, es novia de un colega de la universidad, tiene algunos traumas es todo y yo soy de confianza. Tranquila, confía en mí.
(Ibeth sonríe y el amor vuelve a aparecer en su mirada, aprieta el brazo de Tristán. Vuelve a sentir que algo revolotea en su interior, un impulso invisible que la tranquiliza, que la hace confiar y se ilusiona nuevamente con el futuro, sabe que esas cosas suceden. Caminan rumbo al restaurante).

{Es mejor darle por su lado, que no sospeche nada. Debo hablarle a Jimena más tarde, que tampoco sospeche nada. Sabe que Ibeth es la novia de mi colega de la universidad, mi paciente}.


por Elysian Blaze

De Urbanidad

Catafalco Urbano

Desde su balcón observa los edificios que tapan las pequeñas casas de la cuidad. Ese balcón que tanto le divirtió en la infancia, ahora su reflejo en los grandes vitrales lo hacen ver diminuto, simulando apenas la grandeza olvidada de su estirpe, hecho ahora rastrojos frente a la estadística de la escasez. El balcón antes de un magenta imperial ha quedado reducido a una cicatriz que la intemperie y el descuido han desgastado y desde el que cuelga un cartel que narra su presente: “SE VENDE ESTA CASA. INFORMES AQUÍ MISMO”.

Esteban no tuvo otro remedio, el último rescoldo del patrimonio familiar pasará a manos pudientes, a quien pueda devolverle la gloria y la decencia a la fachada, o quizás, sea desaparecerla. Esas paredes fragantes de recuerdos se erigirá en una mansión que olvide el apellido fundador. Esteban ve cabizbajo recargado en el balcón que alguien se acerca, no siente emoción, son los compradores, los extranjeros que serán señores de la casa.

Sonríen contemplándola, está maltratada pero una remodelación le vendría bien, o dependiendo de sus columnas raerla desde sus cimientos; pero eso habría que analizarlo para no tomar una mala decisión. Saludan a Esteban que da una señal para que entren, de todas formas aquel espacio les pertenece. Aunque claroscuro se pueden distinguir las señas en el piso donde alguna vez hubo muebles, clavos resaltan de las paredes y algo de moho en las esquinas, pero son detalles; inspeccionan casi cada rincón de la casa y la encuentran con satisfacción a sus necesidades, aprobado todo Esteban entrega las llaves y firman el contrato, el pago ya había sido hecho. Una buena ubicación es garantía total.
Una extraña calma lo invade, aniquila cualquier intento de gratitud después de la venta y se va, la mira por última vez pero de reojo, siente que si le da la cara se derrumbaría ahí mismo, y sigue en dirección contraria. Sin embargo se detiene, toma un largo inhalar del aire espeso y gira lentamente, un mundo de imágenes lo empiezan a abordar como una película frenética, aunque silenciosa es de colores y matices, sonrisas y parientes que ya no están. Su imagen corriendo en el jardín, o sentado en el columpio que su abuelo hizo para él, su habitación con los garabatos en la puerta, esas pinturas de su realidad pasada le entran por cada poro, en cada agitación y una muda lágrima desciende hasta sus labios y le enseñan la amargura de su presente, un tanto agónico, el momento del cambio y dejar atrás una parte de él, aquello que lo formó en lo que es y lo que ya no tiene.

Los Villa-Solórzano (después de adquirir la casa invitan a sus amigos y familiares para presumir la nueva compra), en la casa idean colores y arreglos, dónde será el cuarto para las dos niñas caprichosas, dónde dormirá la servidumbre, anhelos de una familia diferente han llegado para dejar un extraño olor, otros adornos irán apareciendo y una etapa de vivencias se convertirán en recuerdos llegado el tiempo. Despojados legalmente los de Esteban en un ciclo que se repite en todas las genealogías, la miseria genera el cambio en la carestía; Esteban lo sabía, su madre en el asilo sabía, su abuelo antes de morir lo intuyó, sus hermanos al Otro Lado lo entendían. Se sentó en una banca del parque y la lluvia que iba abriéndose paso en el cielo comenzó a caer lentamente, como si supiera lo que Esteban sentía, pesadez y aturdimiento; la lluvia, que se hizo pesada ahora en sus hombros lo aplastaban, juntándolo con la banca del parque su corazón también se hacía de metal frío y húmedo, y sin movimiento anclado al piso de manera irremediable.

por Elysian Blaze

lunes, 3 de mayo de 2010

De Urbanidad


Humor urbano

—¿A dónde lo llevo, joven? Preguntó el taxista, que con ese rostro oscuro y lleno de cicatrices adolescentes dudé en revelarle mi destino, pero ahí estaba, y se me hacía tarde.

—Al infierno, por favor. Dije socarronamente. Aquel hombre volteó con una sonrisa de enorme satisfacción y enseñando sus ebúrneos dientes guiñó levemente, pero sus ojos parecían demasiado brillantes que un leve escalofrío me invadió.

—Ya estamos en él. Dijo mirando el retrovisor, y arrancó hacía un dirección contraria a la mía.
por Elyzian Blaze (2010)

De Urbanidad

Peter Callesen
Bound To Be Free, 200837 x 47,5 x 7 cm.
Acid Free A4 115 gsm paper, glue, acrylic paint and oak frame
***
Cuando la sangre llama

Un hombre recargado en la pared recuerda la noche anterior, intentando borrar de su mente el crimen cometido. Enciende un cigarro tras otro, abandonan su mano como si de su alma se tratase; el nerviosismo lo paraliza y se mezcla con las imágenes de su amigo muerto. Ni entre amigos se perdona traición, le había enseñado su padre.
Temblaba, y con los ojos puestos sobre la ciudad que muda se alzaba como un lienzo de concreto y banalidad; ignorando que ese hombre tenía corriendo sangre entre los guantes y las viejas pulseras de noctívago, era un habitante de aquella urbe que jamás se detenía, como el tiempo que todo vuelve historia y anécdota.Caminó hacia el puente que cruzaba el río, y sin pensarlo, se aventó al vacío.

por Elysian Blaze (2010)